¿Macho o hembra? ¿Con cuál te quedas?

14 agosto, 2017 - Marta Benayas

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A la hora de comprar una mascota has de pensar en muchos factores. El tamaño, la disponibilidad que vas a tener para cuidarlo (no es lo mismo comprarse un perro que por ejemplo un pez), el espacio que tienes en tu casa, y cómo no, el sexo, aunque este último factor no tiene por qué ser determinante.
En el caso de nuestros amigos peludos la diferencia de sexo no sólo se aprecia en su complexión, también se nota en muchos aspectos de su personalidad.

Las hembras, más presumidas.

Las hembras son mucho más presumidas que los machos, si tienes una perrita verás que le gusta que la bañen y la cepillen. En el caso de los machos la hora del baño es una batalla que tendrás que librar cada vez que quieras quitarle la suciedad. En general también son más limpias y tienden a meterse menos en los charcos y restregarse, los machos, con su tendencia a marcarlo todo lo último en lo que piensan es en si se van a manchar o ensuciar.

Cada uno tiene su personalidad definida (Istock)

Y más rencorosas

Aunque sean más limpias, las hembras también son más rencorosas que los machos. Tu pequeño ‘hombrecito peludo’ tiene un carácter mucho más amigable que las hembras, su única preocupación es jugar y pasárselo bien, y si os enfadáis, sólo va a querer que lo perdones cuanto antes. No tiene ese ‘orgullo’ femenino que también poseen las perritas. Por ejemplo, si te vas de casa mucho tiempo y tienes una hembra lo más probable es que cuando vuelvas esté varios minutos ‘enfadada’ y que luego se le pase. Sin embargo el macho te recibirá con una fiesta cada vez que te vea.

Acuérdate del celo

Si te decides por una hembra tendrás que tener en cuenta que cada aproximadamente seis meses tendrá el celo, con las consecuencias que eso conlleva, además del sangrado (durante unos 14 días), durante ese período están más sensibles y sólo querrán que les hagas mimos. Si tienes una hembra y te vas a comprar un macho -o viceversa- tendrás que saber que en esos días el macho si no está castrado se va a volver ‘loco’ y sólo querrá montar a tu perrita. Es muy importante que vigiles de tu macho porque su instinto hace que siempre esté dispuesto a buscar una hembra a la que ‘conquistar’.

Y tú, ¿cuál prefieres? (Istock)

Los machos siempre quieren ‘marcar’ su territorio

Los machos son más difíciles de adiestrar que las hembras ya que tienen su instinto de dominación muy desarrollado, por lo que acatar órdenes les resulta más complicado. Eso sin hablar de la tendencia a marcar cada esquina para dejar claro ‘quién es el que manda’.

Elige con cabeza

Este factor -aunque es importante- no tiene por que ser el único en el que fijarte cuando compras tu mascota. Muchas veces hay un flechazo entre el animal y su ‘futuro dueño’ independientemente de si es macho o hembra. Sucede lo mismo que con las razas, cada animal tiene sus cualidades y su personalidad, y lo que te aseguramos, es que si eres de esos a los que le preocupa mucho tener un macho o una hembra, al final acabarás adorando a tu mascota sea del sexo que sea. Pero ojo, no te olvides de ser responsable con tu elección.

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