Cómo evitar que tu gato arañe los muebles
Si alguna vez has convivido con un gato sabrás de sobra que rascar y arañar es para ellos una necesidad vital irrefrenable. Lo necesitan para cuidar sus uñas, es parte de su ADN y por lo tanto no se puede evitar que lo hagan. Lo que sí se puede conseguir es prevenir que arañen lo que no deben estropear, como es el caso de los muebles y del sofá, que suelen ser muy de su gusto. Con estos 5 trucos puedes evitarlo:
Cubre los muebles
Esto es un paso básico, de puro sentido común. Mucha gente no es partidaria porque evidentemente suele ir en contra de la estética y belleza del hogar, pero igual que se adaptan las viviendas a los bebés se debe hacer con los animales. Especialmente en el caso de los gatos y los muebles, ya que puede acabar suponiéndote un gasto económico si no previenes el rascado con protección para tus muebles. Recuerda que debes taparlos con algún tejido que no estimule a tu gato a seguir rascando.
Elige rascadores apropiados a su gusto concreto
Es fundamental proporcionarle herramientas alternativas de su gusto para que los muebles y el sofá dejen de ser su objetivo. No todos los rascadores gustan a los mismos gatos, por lo que es necesario que le observes y conozcas para conseguir encontrar uno que se adapte a sus gustos. Los gatos suelen diferenciar entre superficies duras y blandas, lisas o rugosas e incluso entre verticales y horizontales.
Coloca los rascadores cerca de los muebles objetivo
Para que se conviertan en el hobby del animal es conveniente ponerlos cerca de sus zonas habituales de rascado, sea cual sea la que prefiere tu gato. Es fundamental además fijarlo bien porque no suele gustarles rascar superficies que no estén fijas ni bien asentadas. Poco a poco, puedes ir alejando los rascadores de los muebles a medida que veas que el animal se va haciendo a él.
Crea espacios aptos para el gato
A los gatos les suelen gustar las terrazas bien adaptadas o los jardines. SI en tu caso esto no es posible puedes recurrir a elementos como la hierba gatera para generar un entorno ambiental atractivo para el animal de manera que prefiera estar más tiempo en esa estancia de la casa que cerca de muebles y otros objetos susceptibles de ser arañados. Por supuesto, en estos espacios debes incluir rascadores.
Cuida las formas al educarle
Los gatos no distan demasiado de los niños a la hora de ser educados. Siempre es mucho mejor educar con cariño, respeto y buenas palabras. Lo mejor en el caso de estos animales es corregirlos sin levantar demasiado la voz y sobre todo darles la alternativa del rascador para que poco a poco interioricen lo que está bien y lo que no.
Además de estos trucos puedes utilizar alguno otro como por ejemplo los sprays especiales que sirven para ahuyentarlos. Puedes rociar los muebles con un poco de este producto y es muy probable que el animal deje de rascarlo. Eso sí, debes siempre tener alternativas en la casa en forma de rascadores, o de lo contrario el animal encontrará otro mueble o sofá que rascar.
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