Cómo hacer que tu gato se lleve bien con tu bebé
Un bebé en casa supone una revolución, no solo para la vida de los padres, si no también para la de sus mascotas. De repente llega un humano extraño y muy pequeño que no para de llorar y de requerir la atención de sus dueños. Es normal que les cueste. además, en el caso de los felinos, la casa es su pequeño mundo ya que no suelen salir y en cierta manera un bebé «invadiría» su pequeño reino.
Los gatos suelen aceptar bien a los bebés pero no siempre es tan fácil como llegar a casa y que tu gato se ponga a mecer la cuna, a veces hay que seguir ciertos pasitos que mejorarán esta convivencia bebé-gatuna. Te vamos a dar unos consejitos para que este cambio no resulte tan drástico:
1. Comprueba que tu gato está sano
Los embarazos son momentos delicados para el cuerpo femenino y siempre existe el riesgo de contraer toxoplasmosis con un gato en casa. Es verdad que ha quedado demostrado que ese riesgo es cada vez menor pero siempre es buena idea acudir al veterinario para comprobar que esté todo en orden y no llevarnos ninguna sorpresa desagradable.
2. Cambios antes de la llegada del bebé
Si hay que cambiar cosas mejor que las hagas antes de la llegada del pequeño, especialmente si lo que tienes que mover de sitio tiene que ver con tu gato. Si lo haces ya con el bebé en casa esto podría resultar perjudicial al relacionar el gato estos cambios con la llegada del nuevo miembro de la familia.
3. Acostumbra a tu gato a tu bebé
Es importante que esta aproximación se haga poco a poco y que el gato vaya notando la presencia del bebé. Intenta aplicarte loción de bebé en la piel cada vez que cojas al gato, introduce al gato a los juguetes del bebé, acerca al niño a las zonas de descanso o juego de tu mascota… Todos estos pequeños gestos harán que el gato vea al bebé como uno más de la familia y no reacciones en su contra.
4. No pases de tu gato
No descuides a tu gato pero tampoco te pases con hacerle demasiado caso. Establece antes de la llegada del bebé ciertas rutinas de juego para que el felino se adapte a ciertas horas de atención e intenta respetarlo (en la medida de lo posible con un bebé a cargo).
5. Establece límites
No se trata de prohibirle todo al gato, más bien se trata de poner ciertos límites que solo tu puedes establecer. ¿Podrá entrar en la habitación del bebé? ¿Se podrá acercar a el mientras está contigo? No podemos responder estas preguntas contigo pero tendrás que valorar qué tipo de «límites» puede tener tu gato.
Dejar un comentario