Cómo identificar si tu perro tiene cataratas
Ya hemos hablado en bastantes ocasiones de las similitudes entre los perros y los seres humanos. Uno de los ámbitos en los que más cosas tenemos en común es en la salud, ya que estos animales comparten con nosotros algunas de las enfermedades más comunes y conocidas. Las cataratas son un ejemplo de ello.
Al igual que ocurre en los seres humanos, las cataratas es la pérdida de visión que se sufra con la edad, por un golpe o traumatismo, o con algún otro problema de salud previo, como es el caso de la diabetes.

La pérdida de visión por la edad es lo que se conoce como cataratas (Foto: iStock)
Aunque se suele relacionar con la vejez esta afección ocular total o parcial del cristalino del ojo, que es la estructura encargada de enfocar, puede aparecer en perros de edades relativamente tempranas, a partir de los seis años. Como seguramente sabrás, las cataratas no se pueden tratar con tratamientos no invasivos: la cura o la mejora pasa por una cirugía.
Una de los aspectos que más influye en si un perro padece o padecerá cataratas en algún momento de su vida es la raza del animal. Esto, más que una forma de detección, es una pista para que el dueño esté alerta y también para que, si se presentan otros síntomas, sepa si las cataratas son una patología habitual en perros como el suyo. Los poodle, los cocker spaniel, los boston terrier, los golden retriever o el pastor alemán son algunos de los canes que más posibilidades tienen de sufrir este problema de salud en el ojo.
Dado que las cataratas implican una pérdida de visión parcial o total, los síntomas más evidentes de que algo así le puede estar ocurriendo a un perro no es el dolor, sino su comportamiento físico. Si está más torpe de lo normal en casa, se choca en lugares que conoce de sobra, y además presenta fotofobia -molestia a la luz-, es altamente probable que las cataratas sean la causa.
A esto hay que sumar dos síntomas más que son buenas pistas de lo que le está sucediendo al animal: el excesivo lagrimeo y supuración, y el cambio en sus ojos, en los que se aprecia una capa blanquecina y opaca.

Ante cualquier síntoma, lo mejor es acudir al veterinario (Foto: iStock)
Si un perro no es demasiado mayor todavía como para sufrir este problema de salud en la vista, su dueño debe hacer memoria por si hubiera sufrido recientemente un golpe fuerte que pudiera haber afectado a su visión.
Y en cualquier caso, si aparece alguno de estos síntomas, lo recomendable es acudir al veterinario para que explore al animal y, teniendo en cuenta también sus circunstancias específicas, diagnostique si se trata de cataratas o no.
Además, en caso de que el animal tenga cataratas, es el profesional médico quien valora si es un animal apto para la cirugía o por el contrario es preferible no someterle a dicha intervención. Esto último no es lo más habitual pero puede ocurrir que haya riesgos paralelos que recomienden tomar una decisión conservadora.
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