Cómo mantener protegidas las patas de tu perro
Las patas de los perros, por lo general, son bastante resistentes y soportan mucho desgaste. Hay quienes se dan largas caminatas con sus canes y estos, con adecuada protección y descanso, se convierten en los mejores compañeros para esos momentos de senderismo y disfrute. Esa alta resistencia, sin embargo, no significa que no sea importante también protegerlos y cuidarlos, tanto en invierno como en verano.
En este post queremos darte varias indicaciones para cuando hace frío y calor, cuando se exponen a condiciones extremas o esas jornadas interminables en las que se muevan mucho y practiquen ejercicio físico en exceso. Toma nota para saber cómo puedes mantener protegidas las patas de tu perro.

Las almohadillas pueden sufrir en caso de condiciones climáticas extremas (iStock).
Lo primero es tener en cuenta el clima del momento. Si hace demasiado frío, lo mejor es estar fuera de casa el mínimo tiempo posible, especialmente si hay nieve o hielo en la carretera, en el suelo. Podría sufrir quemaduras por congelación, por ejemplo, así que tenlo en cuenta. Al llegar a casa se recomienda limpiarle las patas con un paño húmedo que este calentito, verás cómo se siente especialmente reconfortado y se calman sus almohadillas.
En el verano, lo mejor es evitar las horas de mayor calor y también pensar en caminos alternativos al pavimento, que llega a ser auténtico fuego para sus pies descalzos. Lo recomendable es optar por campos o praderas, por jardines o zonas con baldosas. Lo dicho… Nada de asfalto, ¿eh? Pueden quemarse fácilmente y se le provocan daños que le causan dolor y molestias.

Los perros necesitan cuidados especiales para sus patas (iStock).
Tanto en un caso como en otro, hay opciones protectoras. Existen ceras específicas para aplicar en las almohadillas y también hay almohadillas adhesivas o incluso láminas de silicona. Se consiguen en farmacias y tiendas especializadas. Suelen ser anti deslizantes y les protegen de esas condiciones y temperaturas que les provocarían daño. Otra forma es optar por zapatos para perros, que los hay. Que sean de calidad, cómodos y antideslizantes. El problema es que se deje ponérselos, la verdad, y que no intente una y otra vez arrancarlos con la boca y las propias patas. Pero bueno, ¡por probar! Nosotros en el Camino de Santiago, que lo hicimos con nuestro perro Lolo, optamos por ponerle calcetines. No habíamos reparado en este tema y nos vimos de repente en la necesidad de improvisar. También se los poníamos por la noche para que la crema que a continuación os recomendamos se absorbiera bien…
Y ese es el tercer punto, ¡la crema hidratante! Esta es importante aplicarlas a las almohadillas después de que el perro haya hecho el esfuerzo, tanto en frío como en calor excesivo. Es importante que se absorba bien por la piel para que haga efecto y es realmente importante tenerla en casa para situaciones como las que te comentamos.

Aplica crema hidratante en las almohadillas (iStock).
Esperamos que estos consejos sobre cómo mantener las patas de tu perro te sean de utilidad. Él es tu mejor amigo y se merece cuidados a la altura de las circunstancias, no lo olvides.
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