Cómo tratar los otohematomas en perros
Cuando se tiene una mascota una de las cuestiones que más nos preocupan es su salud, de ahí que ante cualquier duda o anomalía que notes en el animal debas acudir a tu veterinario para verificar que todo está en orden. En este artículo vamos a explicar a fondo qué son los otohematomas, o lo que es lo mismo, la hinchazón en las orejas de los perros que puede estar provocada por diversos motivos y cuyo tratamiento puede ser sencillo si se diagnostica a tiempo.
Un otohematoma, como su nombre indica, no es más que un hematoma en la oreja del perro. Por si no lo sabías, los hematomas son las zonas de la piel que presentan un color amoratado e hinchazón debido a un golpe. Se caracterizan por la acumulación de sangre debido a la ruptura de los vasos sanguíneos, de ahí su tonalidad púrpura.
Cuando uno de estos hematomas tiene lugar en las orejas, al tratarse de zonas compuestas por muy pocos vasos sanguíneos y mucho cartílago, al circular menos la sangre lo normal es que se inflame más que otras zonas del cuerpo.

La inflamación puede deberse a varios motivos (Istock).
¿Cómo se origina?
El origen normalmente se debe a un picor extremo que hace que el perro se rasque y se haga una herida, por lo que es muy importante que vigiles la higiene de tu peludito y controles también la cantidad de cera de sus oídos. Otro de los motivos más frecuentes puede ser un golpe jugando con otro perro o con un objeto.
¿Cuál es el tratamiento?
El tamaño del otohematoma dependerá de las dimensiones de la herida y cómo sea la circulación de la sangre en el animal, pero lo que nunca debes hacer es explotárselo tú por su cuenta porque, aunque esté compuesto de sangre y suero, puede infectarse e ir a mayores.
-Si se trata de un otohematoma pequeño el veterinario podrá supurarlo en la clínica con ayuda de una jeringa y posteriormente administrar corticoidoes –ya sea por vía oral o inyectados- hasta que desaparezca.
-Cuando las dimensiones son mayores normalmente se suele operar sedando al animal con anestesia general. Se abre la zona, se vacía y limpia y posteriormente se cose. En este caso durante el post operatorio es importante que el animal no se toque la zona para que no se infecte y cicatrice correctamente, así que lo más recomendable es ponerle un collar isabelino durante los días que tenga los puntos.

Si se diagnostica pronto tiene un tratamiento efectivo (Istock)
Aunque parezcan procesos muy aparatosos, no te preocupes, si se tratan a tiempo y se prestan los cuidados necesarios en el postoperatorio se trata de una intervención muy sencilla.
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