Tumores en perros: todo lo que debes saber
Aunque todavía sea un tabú hablar de cáncer abiertamente, con naturalidad, como vemos en la dificultad para que los medios de comunicación llamen a las cosas por su nombre en vez de hablar de «largas enfermedades» y eufemismos similares, tenemos que aceptar que es una realidad médica que nos ha tocado vivir, y que no somos los únicos que la sufrimos los seres humanos. El dato que lo demuestra es que más de la mitad de los perros que supera los 10 años de edad -también ocurre con los gatos- son propensos a padecer algún tipo de cáncer en dicho tramo de sus vidas.
Esto es suficiente motivo para que no nos extrañemos cuando, desgraciadamente, un perro desarrolle algún tipo de cáncer. Además, estos no se diferencian tanto de los nuestros. Los tumores, esa palabra tan temida por el ser humano, lo sería para los canes de utilizar el mismo lenguaje que nosotros, porque ellos lo sufren tanto como nosotros. De ahí que sea importante conocer que esta realidad existe y que por ello es conveniente tomar, de igual forma que lo hacemos con nosotros mismos, determinadas medidas de prevención que limiten la probabilidad de que el animal desarrolle la enfermedad.

Los tumores que padecen los perros son muy similares a los de los adultos (Foto: iStock)
El cáncer en los perros, como en las personas, se asocia a masas tumorales cancerígenas, que pueden estar localizadas o bien expandirse por otras zonas de su organismo, fenómeno que se conoce como metástasis y que es idéntico también al que padecemos los seres humanos. Un tumor es producido por células que se comportan de manera anómala y se desarrollan sin control, y en los perros pueden aparecer en cualquier parte de su cuerpo.
No tienes que tener conocimientos veterinarios por esto, ni mucho menos. Lo que debes saber es que es relativamente habitual que un perro sufra cáncer y que el proceso es bastante similar, como has leído en los párrafos anteriores, al que ves desgraciadamente en algún caso que tengas cercano en tu entorno. Una vez lo sabes, te tomarás en serio la prevención, papel en el que sí tienes una importancia capital, puesto que depende de ti en gran medida.
Eres tú la persona que debe llevar al animal a las revisiones periódicas al veterinario, tanto por el cáncer como por cualquier otro posible problema de salud, y la persona que más conoce al animal y que, por lo tanto, puede detectar comportamientos extraños en él. Además, tú eres quien más le toca, acaricia y abraza, e incluso también el que le asea, por lo que es más probable que de notar algún tipo de bulto anómalo, seas tú quien lo detecte. Y si todo esto es tu responsabilidad, qué decir de la alimentación del perro, otro factor fundamental en la prevención del cáncer, de igual modo que lo es para evitar problemas derivados de una mala dieta como la diabetes o la obesidad.
Por otro lado, aunque seguramente te informe de ello el veterinario, hay algún tipo de cáncer canino en concreto, como es el caso de los tumores mamarios, que se desarrollan por un determinado comportamiento hormonal, por lo que una esterilización del can reduce mucho las probabilidades de que lo desarrolle. No es este el único ejemplo en el que la esterilización es un factor que limita el riesgo de padecer cáncer, pero sí es el ejemplo más comprensible para que lo tengas en cuenta y lo consultes con tu experto de confianza.
Como sabes, en las personas el cáncer no siempre da la cara, y en esto también coincide la enfermedad cuando se desarrolla en perros. A veces hay síntomas más evidentes, como puede ser la presencia de un bulto extraño que antes no existía -no todos los bultos son tumores, y también en los perros aparecen tumores benignos, así que, en la medida de lo posible, mantén la calma si detectas uno en tu perro y deja que sea el veterinario el que haga el diagnóstico-, pero no tiene por qué mostrarse, de ahí que las citadas revisiones sea claves, de igual forma que lo es que te mantengas siempre alerta y reacciones rápido en caso de detectar comportamientos o síntomas físicos que no son los habituales en tu mascota.

Además de los cuidados veterinarios, es imprescindible que proporciones cariño al animal(Foto: iStock)
Si desgraciadamente se confirma el peor de los pronósticos y tu perro sufre cáncer, será el veterinario el que marque las pautas a seguir. Es posible que deba operarle quirúrgicamente, o es posible que recomiende un tratamiento con quimioterapia. En algunos casos también se dan ambas circunstancias, y en otras desgraciadamente no se podrá hacer nada por la vida del animal. Pero para que esto no ocurra, es fundamental que se detecte en una fase temprana la enfermedad, algo que aumenta las probabilidades de cura muchísimo, en lo que es otro paralelismo entre el cáncer en perros y el cáncer en los seres humanos.
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